Como tienen que ser un Bullmastiff y por qué Bullmastiff Como es un Bullmastiff y por que es así El Bullmastiff debe ser poderoso y simétrico, fuerte pero no pesado, tranquilo y  activo.  En la actualidad hay muchos bullmastiffs que son grandes y pesados. Un  verdadero Bullmastiff ha de ser capaz de correr rápido en distancias cortas,  tener resistencia para recorrer grandes extensiones de terreno, así como saltar lo  suficiente como para solventar obstáculos. Antaño su función consistía en  acompañar a los Guardabosques y en caso necesario, perseguir y deshacerse de  los perros de los furtivos, derribar al furtivo con su pecho y retenerlo en el suelo  con su cuerpo, hasta que apareciera el  guardabosques. Actualmente existen  bastantes ejemplares que son incapaces de arrancarse en carrera, por que son  demasiado pesado.  El Bullmastiff debe tener un Carácter Alegre, despierto y fiel. Debe ser:  completamente  confiado y paciente con los niños, mentalmente estable sin  signos de timidez excesiva, animado y juguetón de vez en cuando pero  principalmente tranquilo y flemático, capaz instintivamente de distinguir entre  las personas que actúan de una forma correcta y de las que vienen con malas  intenciones. Así tendremos un perro totalmente equilibrado seguro de sí mismo  y conviviremos con el sin problemas.  La cabeza en el Bullmastiff al igual que en todas las razas debe ser muy  importante, es lo que distingue unas razas de otras y el estándar así lo  menciona, pero todavía algunos jueces se fijan mas en la boca que en la cabeza,  despreciando perros con cabezas típicas  con ligeros prognatismos (que lo  permite el estándar) y permitiendo cabezas atípicas, faltas de mascara,  redondas, ojos amarillos, hocicos largos y puntiagudos que el estándar lo marca  como defectos graves.  La palabra “cuadrado” es la clave para comprender como es y debe ser la  cabeza del Bullmastiff. El cráneo debe ser grande y cuadrado visto desde  cualquier ángulo. El hocico debe ser cuadrado también, no en cuña ni  triangular. El Stop debe estar bien marcado, no es descendente ni curvado.   Debe tener alguna arruga cuando el perro esta en atención pero no es deseable  una arruga excesiva cuando éste esta en reposo. El Bullmastiff no es un Shar Pei.  Ambos cráneo y hocico deben ser amplios y profundos, el hocico debe medir  aproximadamente un tercio y el cráneo ha de medir dos tercios desde la punta  de la nariz hasta el occipucio. Un hocico demasiado largo nos parecería a un  labrador o un Mastiff y uno demasiado corto seria un bulldog o un pug. Los  aspectos importantes del hocico son la anchura y profundidad.  Los ojos deben situarse a los lados del hocico muy separados entre sí, con el  surco entre medias,  para que sea mas difícil que queden cegados los dos ojos al  impactar un objeto, rama, etc. en la cara. Ser oscuros para que por la noche no se  refleje la luz en ellos y sean invisibles.  Las orejas deben estar colocadas al mismo nivel que el occipucio dándonos así  la apariencia de cuadrado que ha de tener la cabeza cuando el perro esta alerta  o en atención. Este hecho completa la expresión que debe de tener la cabeza del  Bullmastiff.  Muchos Bullmastiffs van excesivamente relajados y es por eso por lo que portan  las orejas hacia atrás modificando así su verdadera expresión pero cuando  muestran atención estas las colocan perfectamente en su posición adecuada esto  marca una diferencia considerable a la hora de evaluar la expresión de un  Bullmastiff.  Las orejas deben ser oscuras pero no necesariamente negras es suficiente con  que sean más oscuras que el resto del manto.  Tienen que ser pequeñas, para que no se las puedan agarrar los intrusos y en  caso de pelearse con algún perro que no se las puedan morder y arrancar.  La máscara debe ser: negro el hocico, difuminándose en la cara, para volverse a  oscurecer formando un antifaz alrededor de los ojos.  La boca es algo que causa bastantes problemas con los jueces, en especial con  aquellos que lo son de otras razas donde los dientes y la boca en general poseen  mucha importancia. Los dientes del Bullmastiff son ridículos en comparación  con otras razas grandes, pues a excepción de los caninos el resto de las piezas  dentales son pequeñas y bien separadas, algunas como granos de arroz. Lo  importante es observar que hay seis pequeños “granos de arroz” entre esos  caninos   pues lo que el perro necesita para retener es que la mandíbula inferior  sea ancha, no tenemos que olvidar que el Bullmastiff no fue creado para  morder, si no para acosar y derribar al intruso y sujetar con su cuerpo y boca en  el suelo, en espera de la llegada del guardabosques, por lo tanto nunca se han  precisado dientes grandes que muerdan y desgarren, cualidad que se debe  conservar. El estándar hace referencia a que se desea una mordida en nivel o en  tijera permitiéndose un ligero prognatismo, personalmente creo que las  mordidas con un ligero prognatismos dan mas tipicidad a las cabezas, dando  las mordidas a nivel o en tijeras expresión de labrador mas que de Bullmastiff.  El cuello debe ser fuerte, bien musculado y arqueado, para poder sujetar bien su  poderosa cabeza, cuellos cortos dan aspecto de stafford y excesivamente largos  perdida de fuerza.  El Bullmastiff debe ser compacto, fornido, relativamente corto de espalda y con  una buena caja torácica con el costillar redondeado que le aporta una gran  capacidad pulmonar imprescindible para una buena resistencia física, así como  la espalda recta. El pecho ha de ser ancho y profundo pero no tan ancho como el  Dogo de Burdeos, lo suficiente para mantener la perpendicularidad con las  patas. Se desean patas fuertes y rectas como columnas. El pecho debe descender  hasta los codos. Si el pecho y las patas delanteras están bien construidos, los  hombros deben ser inclinados y poderosos, nunca sobredimensionados, ni muy  marcados. Un Bullmastiff correcto nunca tendrá el frente caído.  La espalda debe ser corta y recta, pero no demasiado corta de lo contrario la  espalda y las patas delanteras no producirán un movimiento fluido, se dice que  las espalda debe tener la misma medida que la altura a la cruz. Las hembras son  ligeramente mas largas de espalda que los machos. La línea dorsal debe ser  recta. Espaldas ensilladas o arqueadas son signos de debilidad, una grupa  inclinada no solo rompe la línea dorsal sino también es indicativo de posibles  problemas de cadera.  Cuartos traseros. Es la parte del cuerpo que le da todo el arranque y el empuje  al perro, a través de la columna vertebral, razón por la que esta no tiene que ser  ni corta ni larga y con lomos muy fuertes, si fuera corta resultaría rígida y no  dejaría que el perro realizara movimientos rápidos y ágiles, y si fuera  excesivamente larga seria débil, la proporción correcta seria la misma medida  que tenga el perro de alto la tiene que tener de largo. Las patas tienen que estar  bien desarrolladas para poder empujar bien y dar el impulso necesario para que  el perro pueda realizar movimientos ágiles y rápidos, pero para esto es  necesario que los corvejones estén moderadamente angulados y bien formados,  ya que el impulso se trasmite desde la base del pie hacia la columna vertebral, si  estos estuvieran hacia fuera, fueran de vaca ó excesivamente rectos, no  transmitirían bien la fuerza y el empuje al perro, al igual que si fueran  excesivamente pronunciados, no serían capaces de soportar el peso del perro.  Los pies deben ser fuertes en forma de pie de gato, no deben desparramarse ni  tener aspecto de pie de liebre. Para soportar a este poderoso perro los pies de  gato con unas almohadillas duras, aportan elasticidad y ayudan a absorber las  irregularidades del terreno.  La cola es el timón para poder realizar giros rápidos y saltos y le ayudará a  mantener el equilibrio. Debe insertarse en lo alto de la grupa, continuando con  la línea dorsal. Lo ideal es que esta descienda hasta el corvejón. Ha de ser ancha  en su origen estrechándose hasta su final. No son deseables colas estrechas y  largas estilo lebrel, tampoco colas partidas, ni colas altas y curvadas tipo houd.  El movimiento ha de ser poderoso y decidido, andando debe dar la impresión  de ver a un león en movimiento, se debe mover de forma cómoda y ha de dar la  impresión de que puede ir trotando a una velocidad moderada durante un  largo periodo de tiempo, la impresión es de un movimiento equilibrado y  armonioso. La cabeza debe ir más o menos en línea con la espalda, nunca  erguida como si fuese un  Terrier. Un Bullmastiff se mueve mejor si se le afloja  la correa. Debe moverse recto, con convicción y sin cruzar o desparramar las  patas, el empuje y la potencia viene de los cuartos traseros que son los que  impulsan el cuerpo hacia delante, no las patas delanteras. Este movimiento debe  ser fluido y decidido abarcando mucho terreno con el tren trasero no con pasos  pequeños como si el perro llevase tacones.  El pelo tiene que ser corto, duro y pegado al cuerpo para protegerlo de la  intemperie, ya que en la época en la que trabajaba de guardabosques, pasaba  muchas noches a la intemperie, necesitaba un pelo que lo protegiera del frío,  que si se mojaba se secara rápido. Incluso el color tenía su función, en un  principio solo se seleccionaban con el manto atigrado, color que se disimulaba  muy bien con la vegetación y por la noche no se distingue, hoy se permite  manto de color arena, rojo o atigrado en todo caso, el color ha de ser puro y  uniforme sin excesivos pelos negros, en los sólidos no se permiten bicolores .  Una pequeña mancha blanca en el pecho está permitida.  Al ver un Bullmastiff nos debe dar la sensación de un perro poderoso y fuerte  pero proporcionado y armonioso en su totalidad.   Aunque el Bullmastiff moderno instintivamente es un perro de guarda, la cría  cuidadosa ha modificado las características más extremas de su forma de  realizar las labores de guarda, de modo que su papel actual es más el de un  animal familiar nada agresivo con los extraños, dócil, apacible y paciente con  los niños que sabe perfectamente cuando tiene que actuar, es decir un excelente  compañero que siempre puede disuadir a algún amigo de lo ajeno pero que  nunca nos dará problemas con las visitas ni con nadie, que se sabrá comportar  perfectamente en la convivencia cotidiana de la familia.  Ya no se le utiliza como Guardabosques, pero se le sigue dando una utilidad  como Perro Policía (labor que realizaba también a principio de siglo XX), siendo  muy apreciado en El Reino Unido y Estados Unidos dada su facultad  rastreadora y sobre todo la capacidad innata de abalanzarse, derribar e  inmovilizar al delincuente sin herirlo.  También se están utilizando mucho en El Reino Unido como perro para terapias  con niños, enfermos, personas mayores  y personas con deficiencias físicas,  psíquicas y de comportamiento por su gran paciencia y saber estar sin ser  pesado. Se ha demostrado que en personas con largos periodos de  hospitalización, se acelera su recuperación después de haber sido visitadas  periódicamente por Bullmastiff de terapia. Niños hospitalizados y pacientes con  cáncer, consiguen un gran alivio y felicidad recibiendo las visitas y las  zalamerías de Bullmastiff. Estos perros también visitan escuelas con objeto de  quitar los miedos que algunos niños les tienen a los perros grandes. El  Bullmastiff puede hacer un enorme trabajo en la comunidad y con la ayuda de  sus dueños se puede marcar la diferencia y enseñar sobre como las razas  grandes pueden ayudar a nuestra sociedad.  J. Pedro Fernández   y  Begoña Pascua (TRAS LA LUNA – Bullmastiff)